
Una tradición de San Antonio,
cuatro décadas de historia
Cuatro décadas. Una familia. Miles de domingos de carne asada. Esta es la historia de Culebra.
Fundador · foto de la familia
Todo empezó con un hombre y una promesa.
Don Ezequiel Ramírez nació en 1932 en San José del Resplandor, León, Guanajuato. Tenía dieciséis años cuando su padre le enseñó el oficio que definiría su vida: cómo conocer el ganado, comprar con honestidad y vender con justicia. Trabajó como comprador de ganado hasta los treinta, luego se dedicó a la construcción y trasladó a su familia a San Antonio en 1968.
Pero el oficio nunca lo dejó. Más de veinte años después, regresó a su verdadera vocación y abrió la primera Culebra Meat Market — junto a sus hijos.
Su esposa, Sara Ramírez, fue el pilar de todo: la mano firme detrás del mostrador y el corazón de la familia. Juntos criaron a trece hijos, y cada uno de ellos ha ayudado a dirigir una tienda Culebra en algún momento. Eso no es publicidad. Ese es el negocio.
Cuarenta años, una familia
Los dueños de hoy
Construida por la segunda generación, para la siguiente.
Hoy, Culebra avanza de la mano de Víctor Ramírez y su esposa Sandra Arias de Ramírez — que crecieron entre estos pasillos y ahora llevan el negocio familiar a su próximo capítulo. Pastores en San Antonio, llevan la misma fe, familia y cariño por la comunidad a la nueva Culebra en Potranco: más grande, más moderna y hecha para el vecindario que creció con Culebra — sin perder nunca lo que Don Ezequiel comenzó.
"Crecimos detrás de este mostrador. Ahora nos toca cuidar al vecindario."

Más que una tienda
Desde patrocinar equipos juveniles hasta campañas de regreso a clases, la familia Ramírez devuelve a la comunidad que los formó — porque en San Antonio, familia y comunidad son la misma palabra.